París, 20 de junio de 2026.- La Biblioteca Nacional de Francia (BNF) ha confirmado el descubrimiento de una partitura inédita firmada por Wolfgang Amadeus Mozart. El hallazgo, revelado por la emisora de radio France Musique, consiste en un manuscrito de 44 páginas que contiene siete piezas cortas para flauta y arpa, las cuales serán interpretadas por primera vez este domingo en París para celebrar la Fiesta de la Música.
El documento afloró en febrero durante un inventario, cuando François-Pierre Goy, conservador de la BNF, encontró un cuaderno entre una veintena de manuscritos y reconoció inmediatamente la autoría. “Reconozco la escritura de Mozart: su manera de trazar los corchetes; las claves de sol redondeadas y curvadas hacia adelante; y las dobles barras finales con calderones abajo y arriba”, declaró Goy sobre el momento del descubrimiento.
La hipótesis inicial del conservador fue confirmada posteriormente por Laurence Decobert, comisaria de la exposición ‘Mozart, una pasión francesa’ realizada en 2017. A finales de abril, Armin Brinzing, director de la Bibliotheca Mozartiana de la Universidad Mozarteum de Salzburgo, emitió un dictamen confirmatorio definitivo sobre la autenticidad de la obra.
El manuscrito data de 1778, año en que Mozart residió en París entre el 23 de marzo y el 26 de septiembre. Durante ese periodo, específicamente entre mayo y junio, el duque de Guînes contrató al compositor para dar clases a su hija mayor, Marie-Louise-Philippine de Bonnières de Guînes, quien era una virtuosa del arpa. El duque, reconocido aficionado a la flauta, también recibía instrucción.
Aunque la mayor parte de la partitura es atribuible a Mozart, el análisis indica que no todo el texto fue escrito por su mano. Se han identificado algunas pequeñas torpezas en la escritura correspondientes a otra mano: la de Marie-Louise-Philippine. Cabe señalar que, según registros históricos, el propio Mozart consideraba que la hija del duque era una compositora poco inspirada.
Respecto a cómo llegó el documento a la institución francesa, la hipótesis más probable es que el manuscrito formara parte de las ‘confiscaciones revolucionarias’ realizadas durante ese periodo histórico, lo que explicaría su presencia actual en los fondos de la BNF.
