Durango, 14 de abril de 2026.- Integrantes del Frente Unido de Pueblos de La Laguna en Defensa de la Vida y el Territorio marcharon el lunes 13 de abril de 2026 en Gómez Palacio para exigir justicia por la muerte de Javier Mendoza Martínez, interno fallecido el domingo 12 de abril de 2026 en el CERESO número 1 de Durango.
La Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Durango informó oficialmente que el señor murió el domingo a causa de un infarto agudo al miocardio, consecuencia de una serie de complicaciones renales y hepáticas. Según la dependencia, al ingresar al penal se le practicó una certificación que arrojó escoriaciones en el abdomen derivadas de las inyecciones de insulina que él mismo se aplicaba por padecer diabetes.
Las autoridades señalaron que el masculino, de 64 años de edad, también sufría de presión arterial elevada y ceguera parcial, pero que al momento de su encarcelamiento no presentaba otro tipo de lesiones en el cuerpo. Javier Mendoza Martínez fue detenido el 25 de marzo de 2026 en el ejido Noe, en el municipio de Gómez Palacio, y trasladado ese mismo día al CERESO número uno de la ciudad de Durango para cumplir una orden de aprehensión emitida desde 2024 por el delito de robo agravado.
Durante el mitin previo a la marcha, realizado a las afueras del mercado municipal José Ramón Valdez de Gómez Palacio, una mujer denunció que el Gobierno de Durango no había entregado el cuerpo de Javier. “Ya entreguen el cuerpo a esa familia, se necesita justicia… que no quede impune la muerte del señor Javier Mendoza Martínez”, expresó la manifestante.
Hipólito Trujillo, integrante del Frente Unido, ofreció una versión distinta sobre los hechos, afirmando que Javier Mendoza Martínez fue detenido el 21 de marzo. Trujillo narró que el occiso había rentado una parcela a una persona de apellido Becerra y que, tras recuperar sus tierras y cosechar nueces, fue demandado y detenido. “El hecho que haya fallecido una persona dentro del Cereso que no tenía ningún delito más que estar recuperando sus tierras, se torció la ley y el pueblo paga todas sus consecuencias”, declaró.
Respecto a las causas del deceso, Trujillo cuestionó el dictamen oficial: “lo más seguro es que van a decir que falleció de un paro cardiaco como dicen siempre, pero sabemos perfectamente, que simple y sencillamente el estrés de estar ahí en una cárcel donde no les dan de comer como debe ser, donde no los atienden con medicamentos, es causa también”. Además, aseguró que las autoridades no avisaron del fallecimiento a los familiares, quienes se enteraron a través de otras personas detenidas por el caso de Dinamita.
