Madrid, 29 de marzo de 2026.- El lehendakari del Gobierno vasco, Imanol Pradales, elevó la presión este viernes durante una reunión en la Moncloa con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para lograr el traslado temporal del cuadro ‘Guernica’ de Pablo Picasso al País Vasco. La solicitud plantea una exhibición de la obra en el Museo Guggenheim de Bilbao por un periodo de nueve meses, una petición que las autoridades vascas han convertido en una causa de Estado bajo el argumento de la memoria histórica y la reparación simbólica.
Durante el encuentro, Pradales advirtió al mandatario español que sería un grave error político cerrar la puerta a esta reivindicación. A pesar de la insistencia del Ejecutivo vasco, el Ministerio de Cultura y la dirección del Museo Reina Sofía se oponen al movimiento alegando razones técnicas de conservación y el mal estado del lienzo, factores que hasta la fecha han impedido cualquier préstamo de la pieza.
La postura del museo madrileño es firme y compara la importancia del ‘Guernica’ para su institución con la que representa la ‘Gioconda’ para el Louvre en París. Históricamente, el centro cultural ha rechazado todas las peticiones de préstamo recibidas, sin hacer excepciones ni siquiera en casos de alta relevancia internacional, como la solicitud realizada por el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York en el año 2000.
Un informe interno del Reina Sofía subraya que el gran icono de la institución debe permanecer sin excepciones al margen de la política de préstamos. Esta directriz choca frontalmente con la estrategia del Gobierno vasco, que presenta la llegada de la obra como un gesto necesario hacia el pueblo vasco, manteniendo la tensión entre los criterios de preservación artística y las demandas de carácter político y simbólico.