2252391164bd47d99cceeb0c73891759

Por Redacción

Washington, 19 de marzo de 2026.- Los mercados energéticos y financieros globales entraron en una fase de alta volatilidad este miércoles, impulsados por la escalada del conflicto en Medio Oriente y la amenaza inminente de un bloqueo en el estrecho de Ormuz. El precio del petróleo Brent superó la barrera de los 110 dólares por barril, mientras que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidió mantener sus tasas de interés en un rango de 3.5% a 3.75%, en una reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) marcada por la incertidumbre geopolítica.

La decisión monetaria en Washington se tomó en un contexto de presión inflacionaria derivada de los costos energéticos. Jerome Powell, presidente de la Fed, cuyo mandato concluye el 19 de mayo de 2026, enfrentó preguntas sobre la capacidad de la institución para estabilizar la economía sin frenar el crecimiento ante un shock de oferta externo. Por su parte, Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, confirmó que la tasa en la eurozona se mantiene en 2%, reflejando una divergencia en las estrategias de política monetaria transatlántica frente a la crisis.

En el ámbito logístico, la administración del presidente Donald Trump anunció la suspensión de la Ley Jones por un periodo de 60 días. Esta medida excepcional busca flexibilizar el transporte marítimo de combustible y mitigar el impacto en los precios de la gasolina ante la posible interrupción de flujos comerciales desde el Golfo Pérsico. La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, indicó que la medida es preventiva ante la gravedad de las amenazas reportadas en la región.

El impacto de la crisis ya se siente en el sector bancario mexicano. Manuel Romo, director general de Banamex, advirtió durante un evento financiero que la turbulencia en los mercados de commodities podría transmitir presión a las economías emergentes, especialmente aquellas dependientes de la importación de energéticos. La integración de los mercados financieros hace que cualquier disrupción en el suministro global de petróleo tenga efectos inmediatos en las bolsas de valores y en el costo del crédito.

La situación permanece tensa mientras los analistas monitorean los movimientos navales en el estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de petróleo. La combinación de factores bélicos, decisiones de política monetaria en las principales economías y medidas de emergencia logística dibuja un panorama complejo para los inversionistas y consumidores en los próximos meses.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *