La Habana, 07 de julio de 2026.- El gobierno de Cuba ha enviado una solicitud formal a Naciones Unidas para que tome cartas sobre la creciente agresión estadunidense hacia la isla y la catastrófica crisis humana que ha desatado, anunció el 30 de junio el ministro del exterior, Bruno Rodríguez. Este 7 de julio está programada una votación en la Asamblea General de la ONU para abrir un debate sobre la campaña de ‘máxima presión’ del gobierno de Donald Trump.
En una conferencia de prensa en La Habana, Bruno Rodríguez informó que “el aparato del Departamento de Estado intenta impedir que la Asamblea General aborde ese tema de interés global urgente, utilizando presión, mentiras y amenazas” dirigidas a los estados miembros. El canciller señaló que estas acciones buscan bloquear la discusión sobre la situación actual.
Un cable diplomático clasificado como ‘SBU’ (delicado, pero no clasificado), obtenido por el reportero de investigación Ken Klippenstein y entregado a The Nation, detalla las instrucciones del secretario Mario Rubio a las embajadas estadunidenses. El documento ordena presionar a las naciones huéspedes para “afirmar nuestra objeción” a la votación en la ONU y oponerse a un debate en la Asamblea General.
El cable contiene ‘temas de conversación’ separados por categorías de países, aconsejando a todos oponerse a la votación del 7 de julio. Se argumenta en el documento que la resolución anual sobre el ‘embargo económico’ de Cuba ya ofrece al régimen una avenida anual para vender su propaganda y evitar la rendición de cuentas, calificando un nuevo debate como un desperdicio de tiempo y recursos.
Para los estados miembros fuertemente alineados con EE.UU., el documento insta a hacer declaraciones reprobatorias hacia Cuba por su dedicación a una “teoría económica totalmente desacreditada, crasa incompetencia y corrupción masiva”. Por otro lado, a los estados no alineados se les exige “abstenerse de emitir cualquier declaración” en la ONU.
Respecto a los países que tradicionalmente han apoyado a Cuba, el cable emite una advertencia explícita: “Estados Unidos estará escuchando con mucha atención sus declaraciones en el debate y desalentará el uso de temas que pudieran crear fricción en nuestras relaciones bilaterales”.
