EFE/EPA/ERIK S. LESSER
Houston, 27 de marzo de 2026.- La operación de los principales aeropuertos de Estados Unidos enfrenta un colapso operativo debido a una severa escasez de personal de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), situación que ha generado retrasos considerables y el cierre parcial de terminales. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) confirmó cifras de ausentismo que alcanzan niveles críticos en varias plazas aéreas del país, con epicentro en la ciudad de Houston.
De acuerdo con los datos oficiales proporcionados por el DHS y obtenidos por NBC News, el Aeropuerto William P. Hobby de Houston registró un ausentismo del 40.3% en su plantilla de seguridad. La situación es similar en el Aeropuerto Intercontinental George Bush, también en Houston, donde la falta de personal llegó al 36.1%. Estas carencias han derivado en filas de espera de hasta cuatro horas para los pasajeros que intentan abordar sus vuelos.
La crisis de personal no se limita a Texas. El Aeropuerto Internacional Hartsfield-Jackson de Atlanta reportó un 37.4% de ausentismo, mientras que en el Aeropuerto Internacional Louis Armstrong de Nueva Orleans la cifra fue del 34.9%. En la costa este, el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York presentó una tasa del 33.7%, y otro aeropuerto no especificado de la misma ciudad registró un 20.3% de falta de empleados.
Ante la saturación en los puntos de control, usuarios afectados han compartido testimonios sobre las condiciones en las terminales. Una pasajera describió mediante redes sociales que la fila comienza en el sótano, sube un piso completo y serpentea a través del área de control de equipaje, evidenciando la magnitud del desorden logístico.
Como medida de contingencia, se ha informado sobre un despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para apoyar las labores de seguridad, aunque no se han detallado cifras sobre la efectividad inmediata de esta acción ni el alcance total de su intervención. Mientras algunos reportes indican que la situación en Atlanta ha mostrado mejoras, la inestabilidad operativa continúa variando en el resto de los aeropuertos afectados.