Por Redacción
Jerusalén, 21 de marzo de 2026.- El Gobierno de Israel ordenó el cierre de los principales sitios sagrados de la Ciudad Vieja de Jerusalén, incluyendo la Iglesia del Santo Sepulcro, el Muro de las Lamentaciones y el Monte del Templo, como medida de seguridad tras el impacto de fragmentos de un misil en las cercanías de estos monumentos históricos.
La decisión fue tomada después de que el pasado 12 de marzo se registrara un incidente con proyectiles balísticos que dejaron un saldo de una persona herida, según reportes de prensa internacional. Los fragmentos cayeron a pocos cientos de metros de zonas de alto valor religioso y turístico, lo que motivó la intervención de las autoridades para prevenir riesgos ante una posible escalada.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel ha justificado la restricción de acceso argumentando la necesidad de garantizar la integridad de los fieles y visitantes en un contexto de tensión. Aunque no se han detallado los plazos específicos para la reapertura, la medida coincide con las vísperas de la Semana Santa, cuya celebración está programada para iniciar el 29 de marzo, generando preocupación por la cancelación de actos litúrgicos clave para la comunidad cristiana.
Grupos religiosos han manifestado su desacuerdo con la clausura de los recintos, aunque las declaraciones específicas de sus líderes no han sido difundidas oficialmente en los reportes disponibles. La situación ha puesto en alerta a la comunidad internacional, dado el significado simbólico de estos lugares para las tres religiones monoteístas.
Las autoridades mantienen un operativo de seguridad reforzado en la zona mientras se evalúan las condiciones para restablecer el acceso público. El cierre temporal de estos espacios representa un evento sin precedentes recientes en la ciudad, marcando una interrupción forzada en la vida religiosa de Jerusalén en medio de la incertidumbre sobre el origen exacto y la magnitud del ataque reportado.