Ciudad De México, 28 de marzo de 2026.- Grupo Carso, conglomerado empresarial liderado por Carlos Slim, concretó la adquisición del 30.01% de las acciones de Talos Energy, operación que le permite consolidar su inversión en el campo petrolero Zama, ubicado en el Golfo de México. Con este movimiento, el magnate mexicano asegura el control del 80% de la filial mexicana de la compañía energética, reforzando su presencia en uno de los yacimientos más importantes descubiertos en aguas nacionales en la última década.
De acuerdo con la información corporativa, Talos Energy México posee actualmente una participación del 17.35% en el campo Zama. La nueva estructura accionaria derivada de la compra realizada por Grupo Carso posiciona a Slim como el actor principal en la operación de este activo a través de su dominio sobre la filial local de la empresa estadounidense. La transacción tiene como objetivo central fortalecer la posición de los inversionistas mexicanos en la explotación de hidrocarburos en la Cuenca del Sureste.
El campo Zama, descubierto en 2017 por Talos Energy, se encuentra frente a las costas del estado de Tabasco y representa un componente estratégico para la producción de crudo en la región. Aunque los detalles financieros específicos sobre el monto de la transacción y la fecha exacta de cierre no han sido divulgados en los datos disponibles, la operación había sido anunciada inicialmente en diciembre del año pasado, marcando el inicio del proceso para la reestructuración de la participación accionaria.
La consolidación de esta alianza entre Grupo Carso y Talos Energy subraya el interés del sector privado mexicano en mantener y ampliar su cartera de activos energéticos. La participación mayoritaria en la filial mexicana permitirá a los nuevos dueños tener una influencia decisiva en las estrategias de desarrollo y extracción del yacimiento, el cual ha sido objeto de atención tanto por su volumen potencial como por su ubicación geográfica privilegiada.
Con este movimiento, Carlos Slim incrementa su exposición al sector de hidrocarburos en México, aprovechando la infraestructura y los derechos de exploración que Talos Energy ya tenía establecidos en la zona. La operación queda registrada bajo el escrutinio de los mercados, mientras se esperan los siguientes pasos operativos para la explotación continua del campo bajo la nueva configuración societaria.