Tlaxcala, 07 de abril de 2026.- Transportistas y agricultores bloquearon carreteras en al menos 17 estados de la República este 7 de abril de 2026, en una movilización convocada por el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) y la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC). Las demandas del paro incluyen seguridad vial, el retiro del IEPS al diésel, freno a importaciones de granos, precios de garantía y la creación de una fiscalía especializada para delitos en el sector transporte.
La presidenta Claudia Sheinbaum descartó categóricamente retomar el esquema de apoyos directos a organizaciones. “Lo que sí es que no vamos a regresar al esquema donde se le da el dinero a las organizaciones. Eso sí, ya no”, afirmó la mandataria. Sheinbaum explicó que los apoyos se entregan de manera directa a los productores y no a través de intermediarios, citando como ejemplo la entrega de 3,412 millones de pesos a casi 41,000 productores de maíz.
Respecto a la magnitud de las protestas, la presidenta declaró que el lunes 6 de abril se registraron muy pocos bloqueos carreteros. “Fueron pocos bloqueos, en muchos de ellos se pudo hacer una vía alterna para no afectar a vehículos de carga y privados”, indicó. Según datos del Gobierno federal, para la tarde del lunes quedaban 11 bloqueos en nueve estados, y para la mañana de este martes la situación había mejorado, quedando únicamente dos o tres obstrucciones activas en Guanajuato y Baja California.
En Tlaxcala, la ANTAC y el FNRCM denunciaron ataques contra participantes del paro nacional. Los gremios aseguraron que policías retiraron a manifestantes con golpes, insultos, gas y bengalas. Baltazar Valdez, representante de agricultores en Sinaloa, explicó que les arrojaron gas para retirarlos de las carreteras. La ANTAC responsabilizó directamente al Gobierno del Estado de Tlaxcala por un “ataque artero y desmedido”, denunciando que sus compañeros fueron “agredidos con armas de fuego, golpeados brutalmente y, de manera aún más grave, se reporta la desaparición de varios de ellos”.
Por su parte, el gobierno de Tlaxcala informó que se restableció la circulación en vías primarias tras el bloqueo que duró más de 24 horas y generó filas de aproximadamente 13 kilómetros. La Secretaría de Seguridad Ciudadana implementó el operativo ‘Paso Libre’, donde los cuerpos de seguridad aplicaron protocolos de contención utilizando agua y gases lacrimógenos como medidas disuasivas no letales. El informe oficial señaló que algunos manifestantes habrían reaccionado de forma agresiva con cohetones y maquinaria agrícola, pero concluyó que la intervención tuvo saldo blanco y sin personas detenidas, asegurando que los policías actuaron en estricto cumplimiento a la ley.
La Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) advirtió que los bloqueos generan un impacto inmediato y severo en la economía nacional, dado que más del 56% de la carga en México se transporta por vía terrestre. La organización señaló que las obstrucciones en corredores logísticos estratégicos pueden provocar pérdidas superiores a 750 millones de pesos diarios, escalando entre 3,000 y 6,000 millones en una semana si los escenarios se prolongan. “México requiere certeza, movilidad y colaboración para seguir avanzando”, expresó la Canacintra, añadiendo que “el diálogo debe ser la vía prioritaria para la construcción de acuerdos y soluciones sostenibles”.
Ante las denuncias de violencia, la presidenta Sheinbaum reiteró que el Gobierno está abierto a continuar el diálogo con los transportistas y agricultores inconformes, aunque advirtió que cualquier apoyo económico solamente podría distribuirse de forma directa y no a través del FNRCM o la ANTAC. El Gobierno federal destacó que las movilizaciones actuales no cuentan con el respaldo de las organizaciones mayoritarias del sector.
