Ciudad De México, 26 de marzo de 2026.- La Cámara de Diputados aprobó en lo general la reforma al artículo 127 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para establecer un tope a las jubilaciones y pensiones de ex trabajadores de confianza de organismos y empresas públicas. La medida, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, fue avalada este 25 de marzo entre protestas de jubilados y advertencias de la oposición respecto a su aplicación retroactiva.
De acuerdo con el dictamen aprobado, ninguna persona servidora pública deberá tener una jubilación o pensión mayor a la mitad de la remuneración establecida para la persona titular del Ejecutivo Federal, lo que se traduce en un aproximado de 70 mil pesos mensuales. El texto contempla aplicación retroactiva para ajustar las pensiones vigentes que excedan este monto, aunque excluye expresamente a las Fuerzas Armadas, así como a los esquemas constituidos mediante aportaciones voluntarias o sindicales.
Existen discrepancias en los registros sobre el resultado de la votación. Mientras una fuente reporta que la aprobación en lo general fue por unanimidad con 458 votos a favor, otra versión indica que el pleno registró 363 votos a favor, 64 en contra y 20 abstenciones. Pese a las diferencias en las cifras, todos los grupos parlamentarios participaron en la discusión del proyecto que ahora deberá ser analizado por las legislaturas locales.
Durante la sesión, se registraron protestas en los accesos del Palacio Legislativo de San Lázaro por parte de jubilados de Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Banobras y Luz y Fuerza del Centro. Los inconformes intentaron ingresar por la fuerza al recinto para manifestar su rechazo a la reforma, la cual consideran lesiva para sus derechos adquiridos.
En tribuna, la diputada Margarita Zavala sostuvo que la reforma viola el derecho humano a la no retroactividad consagrado en el artículo 14 constitucional y señaló que los senadores emitieron su voto con información imprecisa. Por su parte, el coordinador del PRI, Rubén Moreira, anunció que su bancada votaría a favor pese a su inconformidad, advirtiendo riesgos de retroactividad y omisiones en el dictamen, además de afirmar que la estrategia de Morena no es eficaz para eliminar las pensiones doradas.
Legisladores de la mayoría defendieron la iniciativa argumentando que busca corregir la desigualdad y la injusticia en el sistema de pensiones, enfocándose en una cúspide de trabajadores que obtuvieron beneficios desproporcionados mediante acuerdos políticos. Con esta aprobación en lo general, el proceso legislativo continúa hacia la discusión de reservas y la posterior votación en lo particular antes de su turno a los estados.