Bogotá, 02 de junio de 2026.- Abelardo de la Espriella se posicionó como el ganador de la primera vuelta presidencial en Colombia, obteniendo entre el 43% y el 43.7% de los votos según resultados provisionales de diferentes fuentes, mientras que su rival, Iván Cepeda, alcanzó entre el 40.1% y el 40.9%. Ante estos números, De la Espriella ha solicitado urgentemente la vigilancia de la comunidad internacional, alegando que existen intentos de desconocer los resultados del 31 de mayo.
El candidato, quien es abogado penalista y nunca ha ocupado un cargo electo, envió mensajes a aliados de la ultraderecha regional pidiendo que tengan ‘los ojos puestos en Colombia’. Se contactó específicamente con el presidente de Honduras, Nasry Asfura; el chileno José Antonio Kast; el presidente argentino Javier Milei; la congresista estadounidense María Elvira Salazar y el senador Bernie Moreno. A Kast le advirtió que su rival pretende ‘robarse las elecciones, desconociendo los resultados del 31 de mayo, al estilo de [Nicolás] Maduro en Venezuela’.
En declaraciones públicas, De la Espriella afirmó: ‘Requerimos el apoyo de la comunidad internacional, pues en esta nueva etapa del proceso, el presidente Petro y su candidato decidieron violar la ley, desconocer el resultado de las elecciones y utilizar el presupuesto público para intentar cambiar las cosas a su favor’. Agregó que ‘por primera vez en nuestra historia, un presidente y su candidato anunciaron que pasarán por encima del voto popular porque los resultados no los favorecen’ y pidió a Argentina ejercer acompañamiento para frenar supuestos fraudes.
Por su parte, Iván Cepeda respondió a las acusaciones asegurando que ‘no hay irregularidades de dimensiones suficientes para hablar de fraude’. La tensión política se incrementó tras confirmarse que el presidente Gustavo Petro no reconoció los resultados provisionales de esta primera ronda electoral.
De cara al balotaje programado para el 21 de junio de 2026, De la Espriella ha esbozado propuestas controversiales, incluyendo la construcción de 10 mega-prisiones con ayuda privada inspirado en Nayib Bukele y la reducción de la burocracia estatal en un 40%, lo que implicaría eliminar posiciones de unos 700,000 empleados y contratistas. Asimismo, manifestó que no está interesado en que Colombia mantenga una embajada en las Naciones Unidas, calificando al organismo como un ‘directorio político de la izquierda’.
Cabe destacar que en el pasado, Abelardo de la Espriella defendió legalmente a Alex Saab, presunto testaferro del mandatario venezolano Nicolás Maduro. Ahora, con la segunda vuelta en puerta, el escenario electoral colombiano queda marcado por la disputa sobre la legitimidad de los conteos y la búsqueda de respaldo externo por parte del candidato líder.
