Ciudad Juárez, 25 de junio de 2026.- Al cumplirse un año del hallazgo de 386 cuerpos embalsamados, sin identificar y ocultos en un terreno de esta ciudad, los familiares de las víctimas mantienen sus protestas con la sensación de que les falta justicia. La Fiscalía del estado de Chihuahua descubrió que la empresa Crematorios Plenitud no cumplía con los procesos legales y, en lugar de cremar los restos, los acumulaba en un patio trasero.
Las autoridades estatales tuvieron que contactar a las familias para informarles que las cenizas que habían recibido tras los velorios no correspondían a sus seres queridos, confirmando una estafa que obligó a 251 familias a pasar por un doble luto. A la fecha, no hay nadie en la cárcel por la negligencia, el fraude y la atrocidad del caso.
El dueño de la empresa fue liberado de prisión mediante un amparo ante la imposibilidad de las autoridades para retenerlo, y se encuentra declarado prófugo desde el 23 de mayo. Se presume que el responsable está escondido en Texas. Mientras tanto, todavía hay 134 cuerpos de personas que no han sido identificadas por sus familiares.
Ante esta situación, la autoridad ha solicitado que las personas que hayan llevado a incinerar a sus familiares en ocho funerarias de Ciudad Juárez acudan a realizarse pruebas genéticas. Entre los establecimientos mencionados se encuentran Luz Divina, Capillas Protecto Deco, Del Carmen, Ramírez, Latinoamericana y Amor Eterno.
La investigación también señala que las autoridades de la Cofepris no realizaron adecuadamente su trabajo al no revisar correctamente la operación del crematorio. En un contexto más amplio, el martes 23 de junio, la Presidenta de la República reconoció que existe un rezago en la operación del Servicio Médico Forense en todo el país.
