Kiev, 02 de junio de 2026.- Los bombardeos rusos lanzados en la madrugada de este martes han dejado al menos 18 muertos y más de un centenar de heridos en Ucrania, según informaciones recopiladas. El ataque, descrito como uno de los peores de los últimos meses, afectó ciudades como Kiev, Dnipró y Járkov, así como puntos del norte, sur, este, oeste y centro del país.
Rusia disparó al menos 73 misiles y 656 drones de diversos tipos a lo largo de la noche. Entre el arsenal empleado se encontraban 33 cohetes balísticos Iskander-M. Los proyectiles cayeron sobre edificios residenciales con numerosas viviendas, centros sanitarios, un concesionario de coches e incluso instalaciones infantiles, causando además cortes de electricidad en diversas zonas.
Las Fuerzas Armadas de Kiev aseguraron haber derribado 40 misiles y 602 drones al tratar de repeler el bombardeo. Pese a estas defensas, la magnitud del asalto provocó daños significativos en la infraestructura civil.
Volodímir Zelenski advirtió previamente sobre la situación: “Las alertas de los servicios de inteligencia sobre ataques rusos siguen vigentes. Es posible un ataque masivo”. Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso confirmó la ofensiva afirmando: “Poderosos ataques de las fuerza armadas de la Federación de Rusia: columnas de humo se elevan sobre objetivos enemigos destruidos”, y añadió que “La noche pasó con un ruido hipersónico”.
En relación con el conflicto, Vladímir Putin declaró: “La dirección de Kiev ha decidido abrir un nuevo capítulo en sus crímenes y añadir una nueva dimensión al conflicto en su conjunto. Bueno, esa es su decisión”.
