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* Empresa de origen esloveno ha suministrado durante años materiales clave del documento; análisis advierten riesgos si amplía su participación a datos y emisión

* Próxima licitación federal abre debate sobre seguridad nacional, soberanía tecnológica y capacidades de proveeduría nacional

Ciudad de México. La estructura de proveeduría del pasaporte mexicano —documento estratégico para la identidad y movilidad internacional de más de 130 millones de ciudadanos— enfrenta cuestionamientos sensibles en el contexto de una próxima licitación federal que más allá de definir el origen de insumos críticos, ahora amenaza el procesamiento de datos y emisión del documento.

De acuerdo con información contenida en un reporte especial de análisis de seguridad nacional, la empresa eslovena CETIS (Cetis, grafične in dokumentacijske storitve) ha participado durante al menos siete años en el suministro de componentes esenciales del pasaporte mexicano, particularmente policarbonato y cubiertas, a través de los Talleres de Impresión de Estampillas y Valores (TIEV), dependientes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

El documento señala que la compañía buscaría ampliar su participación hacia áreas más sensibles, como el manejo de datos y la emisión integral del pasaporte, lo que ha encendido alertas en torno a posibles implicaciones en materia de seguridad nacional.

Un documento estratégico en revisión 

El pasaporte es considerado un instrumento clave cualquier Estado, no solo para la identificación de sus ciudadanos, sino para la gestión migratoria, pero en especial en el caso mexicano, para cuidar la relación bilateral con Estados Unidos. Es en este contexto, que especialistas consultados en el reporte citado, advierten que el control de sus componentes y sistemas debe evaluarse con todo detalle, bajo criterios de soberanía, trazabilidad y seguridad tecnológica.

El análisis subraya que, pese a la participación de este proveedor extranjero, existen capacidades productivas en México y en la región que podrían asumir la fabricación de estos insumos, en línea con los principios de fortalecimiento de cadenas nacionales establecidos en el Plan Nacional de Desarrollo, de cadenas regionales contempladas en Tratado México – Estados Unidos – Canadá (T-MEC), y no recurrir a una empresa de un país con el que México carece de una relación comercial relevante, y por lo tanto le es imposible tener un control medianamente riguroso sobre este proceso clave en las relaciones internacionales de la nación.

Antecedentes internacionales en el foco

El reporte también refiere antecedentes de la empresa en otros países. Entre 2014 y 2016, en Eslovenia, se documentaron irregularidades financieras vinculadas a operaciones en las que participó CETIS. Más recientemente, en 2025, en Kosovo, se registraron fallas en la impresión de boletas electorales que afectaron el proceso de votación.

Asimismo, se mencionan señalamientos sobre prácticas cuestionables en mercados con baja regulación institucional. Estas referencias forman parte del análisis citado, y aunque se han generado consultas a través de los mecanismos de transparencia y acceso a la información, los datos y referencias no han sido confirmados ni rechazados por autoridades mexicanas en relación con el caso del pasaporte, lo que mantiene una zona gris en la gestión de este documento de valor crítico para la seguridad nacional.

Licitación y escrutinio

El proceso de licitación que se avecina será determinante para definir el modelo de operación del pasaporte mexicano en los próximos años. El reporte advierte sobre diversos esfuerzos e intentos que buscan ganar influencia en este proceso, y aunque hasta el momento no existe información oficial que confirme irregularidades, internacionalistas y especialistas en las relaciones México – Estados Unidos, señalan que con la renegociación ya en curso del T-MEC, el Mundial de FIFA en Norteamérica, y el momento sui géneris que vive la geopolítica global, es indispensable ser contundentes y eliminar cualquier zona gris y de opacidad de manera especial en lo que al pasaporte mexicano se refiere.

En este escenario, el debate se centra en si México debe continuar con esquemas de proveeduría internacional en documentos estratégicos o avanzar hacia un modelo con mayor participación nacional o incluso regional, con proveedores de países con los que nos une un interés común por la seguridad y soberanía de Norteamérica y el continente.

Seguridad nacional y decisiones públicas

El caso abre una discusión de fondo sobre la gestión de información sensible y la capacidad del Estado para resguardar la identidad documental de su población. La definición del nuevo esquema de contratación no solo tendrá implicaciones administrativas, sino también en el ámbito de la seguridad nacional.

Por ahora, el tema permanece en el análisis público y mediático, en espera de posicionamientos oficiales y de que se conozcan de forma abierta y transparente, las condiciones bajo las cuales se desarrollará la licitación correspondiente.