Ciudad De México, 31 de mayo de 2026.- El finiquito es el último pago que un empleador realiza al concluir la relación laboral y constituye un derecho irrenunciable. Este concepto no debe confundirse con la liquidación, pues existen diferencias clave en su aplicación y monto según las circunstancias del término del empleo.
El finiquito se paga siempre que la relación laboral termina, incluso si el trabajador decide irse por voluntad propia. Corresponde a situaciones de renuncia voluntaria, término de contrato temporal, despido (justificado o injustificado), así como por invalidez por enfermedad o fallecimiento. Este pago incluye lo que el trabajador ya ganó por tiempo trabajado.
Por el contrario, la liquidación se paga únicamente cuando el despido es injustificado o la empresa quiebra. En caso de liquidación, además del finiquito, el trabajador recibe una indemnización de tres meses de salario.
El monto del finiquito depende del salario y la antigüedad del trabajador. Este corresponde a días trabajados y no pagados, aguinaldo proporcional, vacaciones no disfrutadas, prima vacacional y prestaciones adicionales como fondo de ahorro, vales de despensa, bonos o comisiones pendientes. La prima de antigüedad se paga solo si el trabajador tiene 15 años o más en la empresa en caso de renuncia, o si se trata de un despido.
Para calcular el finiquito se necesita el salario bruto, la fecha de ingreso y salida del empleo, y la información sobre los días de vacaciones. Existen herramientas en línea disponibles, como la calculadora de finiquito o liquidación del Centro de Conciliación Laboral de Querétaro o Jalisco.
Finalmente, se tiene un plazo de un año para reclamar el finiquito si este no ha sido entregado correctamente.
