Gavião Peixoto, 28 de marzo de 2026.- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, presentó el pasado 25 de marzo el F-39E Gripen, el primer avión caza supersónico fabricado en el país sudamericano y en América Latina. El evento tuvo lugar en las instalaciones de la empresa aeronáutica Embraer, en colaboración con la sueca Saab, marcando un hito para la industria de defensa brasileña.
Durante la ceremonia, a la que asistió el ministro de Defensa, José Mucio, se destacaron las capacidades técnicas de la nueva aeronave. El caza puede alcanzar una velocidad de 2.400 kilómetros por hora y tiene la capacidad de transportar hasta diez misiles. Su construcción requirió el ensamblaje de 22.500 piezas, 350 metros de tubos y 45 kilómetros de cables que conforman su sistema nervioso.
Según declaró el ministro José Mucio, este proyecto “consolida nuestro poder disuasorio para garantizar la soberanía y la seguridad regional”. La fabricación en suelo patrio de esta tecnología representa un avance significativo, ya que el avión fue testeado específicamente para condiciones climáticas tropicales, distintas a las de Suecia, país de origen del diseño original.
Las autoridades enfatizaron el potencial industrial y exportador de la iniciativa. Brasil tiene previsto producir un total de 15 unidades de este modelo. Tanto la compañía Saab como el gobierno brasileño expresaron su confianza en que la nueva línea de producción de aviones de combate sea aprovechada para futuros encargos.
Con la presentación de esta unidad, Brasil se incorpora al grupo de naciones capaces de fabricar cazas de combate supersónicos. El acto contó con la presencia de altos mandos y representantes de las empresas involucradas, quienes resaltaron la importancia estratégica de contar con autonomía tecnológica en materia de defensa aérea.