Ciudad De México, 27 de marzo de 2026.- Tras seis días de huelga, el Sindicato Independiente Nacional de Trabajadores del Colegio de Bachilleres (SINTCB) y las autoridades del plantel alcanzaron un acuerdo que permitió la reanudación de clases el 25 de marzo de 2026. El conflicto afectó a 90 mil estudiantes distribuidos en 20 planteles, de los cuales 17 se ubican en Ciudad de México y tres en el estado de México.
Francisco Uriostegui Altamirano, secretario de relaciones y solidaridad del SINTCB, fue uno de los involucrados en las negociaciones que culminaron con el retiro de las banderas rojinegras el 24 de marzo de 2026. El pliego petitorio presentado por el sindicato contenía 14 puntos que fueron objeto de discusión durante el periodo de paro laboral.
Entre los acuerdos alcanzados se encuentra el pago del 100 por ciento de los salarios caídos correspondientes a los días que duró la huelga. Esta condición formaba parte de las demandas principales del sindicato y fue aceptada por las autoridades del Colegio de Bachilleres como parte de la resolución del conflicto.
La suspensión de actividades impactó directamente a la comunidad estudiantil de nivel medio superior, que vio interrumpidas sus clases durante casi una semana. Los 20 planteles afectados permanecieron sin actividades académicas mientras se desarrollaban las mesas de negociación entre las partes involucradas.
El Colegio de Bachilleres es una institución de educación media superior que opera bajo el sistema de bachillerato general en la República Mexicana. La huelga representa uno de los movimientos laborales más significativos en la historia reciente de esta institución educativa.
Con la firma del acuerdo y el retiro de las banderas de huelga, las actividades académicas volvieron a la normalidad en todos los planteles afectados. Los estudiantes pudieron reincorporarse a sus aulas sin mayores complicaciones al inicio de la semana lectiva.
El resolution del conflicto evita mayores afectaciones al calendario escolar del ciclo 2026. Las autoridades educativas y el sindicato mantendrán canales de diálogo abiertos para prevenir futuros conflictos laborales que puedan interrumpir el servicio educativo.