Tecate, 24 de marzo de 2026.- Una serie de ataques perpetrados por comandos armados identificados como facción del Cártel de Sinaloa, conocida como ‘Los Arzate’, ha dejado al menos cinco ranchos asaltados en la zona de Valle de las Palmas y Testerazo, mientras que autoridades federales y estatales confirmaron el hallazgo de una fosa clandestina con dos cuerpos en las faldas del Cerro Cuchumá. El episodio más reciente de violencia ocurrió la madrugada del 23 de marzo a las 02:54 horas, teniendo como víctima a Karina, auxiliar Ministerial de la Fiscalía General de la República (FGR) con sede en Ensenada.
La situación de inseguridad en la región se ha agravado desde el 8 de enero de 2026, fecha en que comenzaron los reportes de asaltos a propiedades rurales. Durante el operativo realizado el pasado sábado, elementos de seguridad descubrieron la fosa clandestina cerca de un presunto campamento de migrantes. La Fiscalía de Baja California ha iniciado las investigaciones correspondientes para determinar la identidad de las víctimas y las circunstancias de su deceso, aunque hasta el momento no se ha confirmado un vínculo operativo directo entre el grupo criminal ‘Los Arzate’ y este hallazgo específico.
En respuesta a la escalada de violencia, las autoridades federales reportaron las primeras detenciones el 18 de marzo de 2026, aunque no se han divulgado el número exacto de detenidos ni sus identidades. Gonzalo Moreno, integrante de un colectivo de búsqueda en la zona, ha participado en las labores de localización ante la ausencia de información oficial detallada sobre los desaparecidos en la región.
El ataque contra la funcionaria de la FGR marca un punto crítico en la conflictividad local, evidenciando la capacidad de los grupos delictivos para operar en horarios nocturnos y atacar objetivos vinculados al sistema de justicia. Colegas de trabajo de la víctima han expresado su preocupación por la seguridad del personal ministerial que opera en Ensenada y sus alrededores, donde la presencia de comandos armados se ha vuelto recurrente.
Las investigaciones continúan para esclarecer si los asaltos a los ranchos y el descubrimiento de la fosa forman parte de una misma estrategia criminal o si se trata de eventos paralelos derivados de la disputa por el control territorial. La falta de claridad sobre la identidad de los dos cuerpos encontrados mantiene la incertidumbre entre los familiares de personas desaparecidas en Tecate, quienes dependen de los colectivos de búsqueda para obtener respuestas ante la lentitud de los procesos institucionales.