Ciudad De México, 24 de marzo de 2026.- La discusión del Plan B de la reforma electoral en el Senado de la República se encuentra estancada debido a desacuerdos entre las fuerzas políticas, principalmente con el Partido del Trabajo (PT), respecto a la fecha para realizar la revocación de mandato y la definición del número de regidores en los ayuntamientos. Las comisiones de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos no han logrado emitir el dictamen necesario para llevar la iniciativa propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum al Pleno, lo que podría retrasar su discusión hasta la semana del 6 al 10 de abril, durante el periodo de Pascua, o requerir un periodo extraordinario antes del 30 de mayo.
El conflicto central radica en la postura del PT, cuyo dirigente nacional, Alberto Anaya, ha manifestado dudas sobre la fecha propuesta para la revocación de mandato, un punto que contrasta con declaraciones previas de Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, quien aseguró que en una reunión anterior el partido aliado estaba “100% a favor” de la iniciativa. Esta contradicción ha generado un impasse en la dictaminación, a pesar de que la propuesta incluye establecer un rango de 7 a 15 regidores por municipio como parte de los cambios estructurales.
Ignacio Mier Velazco, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado y miembro de Morena, descartó que la pausa en el debate se deba a problemas internos con el PT. El legislador atribuyó el retraso a la necesidad de sostener una reunión con el Instituto Nacional Electoral (INE) para afinar detalles técnicos, aunque fuentes parlamentarias señalan que el desacuerdo sobre la revocación de mandato sigue siendo la causa principal del estancamiento. Óscar Cantón Zentina, presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado, es uno de los involucrados en la búsqueda de consenso para desbloquear el proceso.
Por su parte, Manuel Añorve, coordinador del PRI en el Senado, participa en las discusiones como parte de la oposición que analiza los puntos de la reforma. La situación mantiene en espera la definición de la agenda legislativa, ya que la iniciativa busca modificar aspectos clave de la organización electoral y la estructura de los gobiernos locales. La falta de un acuerdo claro entre los partidos de la coalición gobernante y sus aliados ha complicado la emisión del dictamen, dejando la iniciativa en un limbo parlamentario a pocas semanas de que concluya el periodo ordinario de sesiones.
Se espera que en los próximos días se concrete la reunión entre los coordinadores parlamentarios y la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, para intentar resolver las dudas técnicas y políticas que frenan el avance del Plan B. Mientras no se supere el desacuerdo con el PT sobre la fecha de la revocación y se defina con precisión la propuesta de regidores, la discusión en el Pleno del Senado seguirá sin fecha confirmada, poniendo en riesgo la aprobación de la reforma electoral antes del 30 de mayo, límite establecido para concluir los trabajos legislativos del periodo actual.