Por Redacción
Específicamente Colonias Del Oriente De La Ciudad Y El Cañón Del Indio, Mexico, 15 de marzo de 2026.- La Asociación de Fraccionamientos Organizados del Oriente de Torreón denunció que el 95% de los desarrollos que representa fueron entregados a los vecinos de manera parcial e incompleta por las constructoras, lo que genera graves deficiencias en infraestructura y servicios básicos. Paralelamente, el municipio informó sobre la continuidad de un contrato anual cercano a los 40 millones de pesos para el traslado de escombros al Cañón del Indio, y un nuevo convenio a 25 años para el manejo de residuos sólidos urbanos que iniciará en abril.
Jorge Mario García Chávez, presidente de la asociación que agrupa a 26 fraccionamientos cerrados, señaló que las empresas constructoras no concluyen los trabajos de urbanización antes de la entrega-recepción oficial. “Esto genera problemáticas como lotes baldíos sin banquetas perimetrales que se convierten en focos de contaminación”, explicó. El dirigente vecinal criticó que la Dirección de Urbanismo municipal no supervisa adecuadamente a las constructoras, lo que permite que se omitan revisiones de vicios ocultos y se retrase la dotación de servicios.
Por otra parte, el director de Servicios Públicos del municipio, Fernando Villarreal Cuéllar, informó que la empresa SIGUE Infraestructura y Transporte S.A.P.I. de C.V. mantiene un contrato vigente para trasladar escombro desde los centros de transferencia hasta el Cañón del Indio. Villarreal Cuéllar aclaró que este servicio, cuyo contrato del 2025 se extendió, es independiente del manejo de residuos sólidos urbanos, el cual entrará en una nueva etapa a partir del 1 de abril con un convenio a 25 años con el Consorcio Ecourbano Ambiental (CEA).
Las declaraciones del funcionario municipal se centraron en la operación logística y contractual, sin abordar directamente las denuncias presentadas por la asociación vecinal sobre la falta de supervisión a las constructoras. Hasta el momento, no se ha conocido una postura oficial del ayuntamiento o de la Dirección de Urbanismo respecto a las acusaciones de entregas parciales y la omisión en la revisión de vicios ocultos en los fraccionamientos.
El caso expone dos frentes de desafío para la administración municipal de Torreón: la supervisión y regulación del sector inmobiliario privado para garantizar que los desarrollos habitacionales cumplan con toda la infraestructura prometida, y la gestión de contratos millonarios a largo plazo para servicios esenciales de limpia y disposición de residuos. La situación en las colonias del oriente evidencia un problema recurrente en el crecimiento urbano de la ciudad, donde la expansión habitacional no siempre va acompañada de los servicios públicos completos.