Ciudad De México, 03 de julio de 2026.- La jueza federal Nora Ileana García Peralta suspendió la audiencia inicial de Gilda Susana Lozoya Austin, la cual fue reprogramada para este viernes 3 de julio a las 9:00 horas en el Centro de Justicia Penal Federal en el Reclusorio Norte. La detención de Lozoya Austin se llevó a cabo en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) al descender de un vuelo procedente de Ámsterdam, operación ejecutada por la Fiscalía General de la República (FGR) con apoyo de la Secretaría de Marina (Semar).
Tras la suspensión de la audiencia del jueves 2 de julio, la jueza ordenó que Gilda Lozoya permaneciera bajo resguardo de la FGR en lugar de ser ingresada al Reclusorio Norte. Además, la magistrada solicitó que se le proporcionara una cobija a la detenida para que permaneciera en condiciones dignas. Ante estas decisiones, los representantes de la FGR apelaron tanto la suspensión de la audiencia como la medida de resguardo en las instalaciones de la fiscalía.
La FGR había solicitado una orden de captura en contra de Gilda Lozoya en 2020, considerándola prófuga de la justicia. Es acusada de participar en operaciones de lavado de dinero con recursos que su hermano, Emilio Lozoya, habría recibido del empresario Alonso Ancira. Según los hechos extraídos, Gilda Lozoya salió de México una semana antes por un asunto familiar y regresó el día de su detención.
Al declarar ante la jueza, Gilda Lozoya afirmó que desconocía la orden de aprehensión en su contra. “Salí del país una semana por un asunto familiar y regresé (ayer) porque aquí está mi familia, y estoy aquí con las ganas de cooperar; cuando salí del país lo hice sin problemas. Quiero recalcar dos puntos: salí del país porque esta orden de aprehensión no se me había notificado y estoy aquí para cooperar”, declaró la detenida.
Asimismo, Lozoya Austin sostuvo que “este es un caso político. A mi mamá, a mi cuñada y a mí, es decir, a las mujeres de mi familia, nos han utilizado para presionar a mi hermano”. Por su parte, su abogado, Alejandro Rosas Pruneda, denunció “fuerza desmedida contra una persona que ha estado totalmente cooperando, disponible a lo que digan las autoridades”.
El defensor agregó que “tristemente, ayer a mi clienta la estigmatizaron tomándole fotografías durante su detención y al ser esposada por la Interpol”.
