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Ciudad de México.- Ante la creciente violencia contra las mujeres en México, Unión Mujer, la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) y la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Baja California, impulsan el proyecto “Protocolo seguro”, una iniciativa que busca fortalecer la detección temprana, atención libre de revictimización y la canalización adecuada de casos de violencia en instituciones públicas, particularmente en el sector salud.

La propuesta surge en un contexto donde la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que una de cada tres mujeres en el mundo ha sufrido violencia a lo largo de su vida. En México, la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH 2021) indicó que el 70% de las mujeres encuestadas vivieron, al menos, una situación de violencia.

Por otro lado, entre 2015 y 2025, los registros del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) indican incrementos de 156% en violencia sexual, 109% en violencia familiar y 297% en delitos de violencia de género, lo que muestra un crecimiento de la problemática a lo largo de la última década.

Según los datos del Sistema Integrado de Estadísticas sobre Violencia contra las Mujeres, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), entre 2019 y 2024, un total de 504,661 mujeres acudieron a una instancia médica a causa de una lesión causada por violencia familiar. Tan sólo en 2024, el 16% del total de mujeres que asistieron al médico a causa de alguna lesión fue debido a este tipo de violencia.

Sin embargo, estas agresiones no llegan a las autoridades. Los datos de la encuesta del INEGI, antes mencionada, mostraron que solo 20% de las víctimas solicita apoyo o presenta una queja o denuncia; mientras que apenas 13% de las mujeres que sufrieron violencia de pareja acudieron a alguna instancia institucional.

Entre las razones de la baja denuncia están: miedo de las víctimas a que no les crean, temor a ser juzgadas o la percepción de que no recibirán ayuda, lo que es un reflejo de las barreras institucionales que limitan la detección oportuna y pueden derivar en procesos de revictimización.

Ante este contexto, el proyecto “Protocolo Seguro” tiene el objetivo de fortalecer las capacidades institucionales para detectar, atender y canalizar, adecuadamente, casos de violencia física y sexual, mediante herramientas formativas y de apoyo práctico para el personal que atiende a las víctimas en instituciones de salud.

Líneas de acción

El proyecto contempla dos componentes principales:

• Materiales audiovisuales

Se desarrollaron contenidos informativos y de sensibilización dirigidos al personal institucional para fortalecer su capacidad de identificar signos de violencia y brindar una atención adecuada.

• Herramienta práctica de apoyo

Se diseñó un instrumento que facilita la detección, actuación y canalización de casos, promoviendo una atención centrada en la persona y libre de revictimización.

Objetivos del protocolo

• Facilitar la identificación temprana de casos de violencia desde el primer contacto institucional.

• Fortalecer la aplicación de protocolos y normativa vigente en materia de atención a víctimas.

• Mejorar la coordinación intersectorial entre áreas de salud, trabajo social y seguridad.

• Promover una atención ética, empática y respetuosa de los derechos humanos.

Aunque inicialmente dicho protocolo se enfoca en personal de salud hospitalario, se tiene la visión de ampliar el proyecto a otros puntos de contacto institucional con posibles víctimas de violencia como:

• Profesionales de trabajo social y psicología

• Personal administrativo

• Paramédicos y personal de primer contacto

• Guardias y personal de seguridad

Con esta iniciativa, Unión Mujer, la Universidad Autónoma de Baja California y la CEDH buscamos contribuir a transformar las normas existentes en acciones concretas, fortalecer la capacidad de las instituciones para proteger vidas, prevenir violencias y garantizar una atención digna a mujeres víctimas de violencia.