Tirana, 14 de julio de 2026.- Miles de personas se han manifestado en Albania contra un proyecto de resort de lujo ligado al círculo familiar de Donald Trump, específicamente vinculado con Jared Kushner, yerno del expresidente, e Ivanka Trump, su hija. El movimiento, conocido como Revolución de los Flamencos, comenzó como una protesta ambiental pero, tras más de un mes de movilizaciones, ha ampliado sus reclamos para exigir la salida del primer ministro Edi Rama, cambios políticos y medidas contra la corrupción.
El proyecto turístico pretende transformar una isla y parte de la costa albanesa en un destino internacional. Una parte del complejo se ubicaría en Sazan, una isla deshabitada que funcionó como base militar durante el régimen comunista, mientras que otra alcanzaría terrenos cercanos a Zvërnec y a la laguna de Narta, una reserva natural frecuentada por flamencos migratorios. Los manifestantes marchan bajo la consigna “Albania no está en venta” y utilizan flamencos de cartón, globos e ilustraciones para representar a las aves que habitan la zona.
Las primeras movilizaciones reunieron a ambientalistas, artistas y residentes que exigían conocer los permisos, estudios de impacto y las condiciones bajo las cuales se permitiría construir en una zona protegida. Los activistas han denunciado la entrada de maquinaria, la apertura de caminos y posibles daños en dunas, bosques de pino y conexiones naturales entre la laguna y el mar.
Las manifestaciones se extendieron durante semanas y llegaron a reunir a miles de personas cada noche en Tirana. Algunas de estas movilizaciones derivaron en enfrentamientos, detenciones y el uso de gases, aerosoles irritantes y cañones de agua por parte de la policía. El blanco inmediato de las protestas es el proyecto empresarial relacionado con la familia Trump y la administración albanesa que lo respalda.
