Guantánamo, 30 de mayo de 2026.- Altos mandos militares de Estados Unidos y Cuba se reunieron en la base de Guantánamo para un breve intercambio sobre asuntos de seguridad operativa. El encuentro tuvo lugar entre el general Francis Donovan, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, y el general cubano Roberto Legrá Sotolongo, viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y jefe de su Estado Mayor.
El Comando Sur publicó un comunicado en X detallando la realización de la reunión. Por su parte, el Ministerio de las Fuerzas Armadas de Cuba destacó que “ambas delegaciones valoraron como positivo el encuentro” y acordaron “mantener comunicación entre ambos mandos militares”.
Este diálogo ocurre en un contexto de deterioro en las relaciones entre La Habana y Washington desde enero, después de que Estados Unidos impusiera un bloqueo petrolero de facto contra la isla, decretara nuevas sanciones contra empresas y dirigentes cubanos e imputara al expresidente Raúl Castro en una causa que se remonta a 1996. Donald Trump continúa amenazando a Cuba, a la que considera una amenaza extraordinaria, principalmente por sus relaciones con Rusia, China e Irán y su cercanía a las costas de Florida.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, señaló la semana pasada que Washington prefería “siempre una solución diplomática”, pero advirtió que Trump tenía otras opciones para Cuba. Rubio ha afirmado anteriormente que Cuba “siempre ha representado una amenaza para la seguridad nacional” y señaló que “Cuba está controlada por GAESA”, refiriéndose al Grupo de Administración Empresarial, SA, un conglomerado militar fundado por Raúl Castro en los años 90 que controla sectores clave de la economía insular.
Frente a este escenario, el diputado cubano y presidente del Parlamento Latinoamericano (Parlatino), Rolando González Patricio, describió a Cuba como un país de paz que se prepara para la guerra en el momento más crítico de su historia revolucionaria desde Playa Girón. González Patricio afirmó que la isla enfrenta simultáneamente la amenaza de una agresión militar, con fuerzas estadounidenses acumuladas en el Caribe y vuelos de espionaje crecientes, y un bloqueo financiero y energético que califica de “genocida”.
“Cuba no desea una guerra. Es un país de paz que no hace peligrar en nada la seguridad nacional de los Estados Unidos. Pero está preparada”, expresó González Patricio, quien también advirtió que toda la región enfrenta al mismo “enemigo externo”. “O nos salvamos juntos, o nos perdemos todos”, añadió el legislador, quien expresó gratitud hacia el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo por mantener el apoyo humanitario a la isla.
