Nueva York, 16 de abril de 2026.- Un jurado federal en Estados Unidos declaró que Live Nation y su subsidiaria Ticketmaster operan como un monopolio ilegal en la venta de entradas de eventos en vivo. El veredicto de culpabilidad se produjo después de cuatro días de deliberaciones, determinando que las empresas ejercieron un monopolio que violó leyes federales y estatales, siendo responsables de conductas anticompetitivas que perjudicaron a la industria musical e incluyeron el cobro excesivo a los consumidores.
El juicio, que duró aproximadamente cinco semanas en Nueva York, continuó a pesar de que el Departamento de Justicia (DOJ) firmó un acuerdo de resolución con Live Nation a mitad del proceso. La demanda civil antimonopolio fue presentada originalmente en 2024 por el DOJ y unas 40 fiscalías estatales, buscando una ruptura entre las empresas. Aunque el acuerdo entre el DOJ y Live Nation exige a Ticketmaster pagar 280 millones de dólares, desinvertir en anfiteatros, cambiar acuerdos exclusivos y limitar las comisiones al 15 por ciento, el proceso prosiguió con la acusación de 34 fiscalías, incluyendo Nueva York, California y Texas.
Las fiscalías argumentaron que las empresas ejercían un monopolio y eran responsables del alza de precios en el sector de la música en vivo. Según la demanda, Live Nation controla al menos el 80% de la venta de entradas en las principales salas de conciertos, gestiona directamente a más de 400 artistas, controla más del 60% de las promociones de conciertos en EE.UU. y posee o controla más del 60% de los grandes anfiteatros del país. El jurado estimó que los clientes fueron víctimas de una sobrefacturación de 1.72 dólares por billete vendido como resultado del monopolio en el período examinado de mayo de 2020 a 2024.
Durante el caso, se publicaron mensajes internos de directivos de Live Nation en los cuales se burlan de sus clientes. Uno de los mensajes decía: “Esta gente es tan estúpida. Casi me siento mal de aprovecharme de ella”, mientras que otro señalaba: “Les robamos todo, nene, así es como lo hacemos”. Live Nation se defendió señalando que es la mayor empresa de entretenimiento y venta de entradas de EE.UU. y que no es ilegal ser “grande” ni “exitoso”. Ticketmaster y Live Nation declinaron hacer comentarios sobre si buscarán apelar la resolución.
El juez que presidió el juicio, Arun Subramanian, será el encargado de decidir el castigo para las empresas, el cual puede incluir multas, compensaciones, cambios a su modelo de negocio o incluso la separación de Live Nation y Ticketmaster. También debe determinar los daños monetarios y medidas para evitar que la empresa abuse de su poder en el mercado. Tras el anuncio, las acciones de Live Nation cerraron la sesión del miércoles con una caída del 6.29% en la Bolsa de Nueva York.
Letitia James, fiscal general, declaró: “Acabamos de ganar nuestro juicio contra LiveNation y Ticketmaster. Un jurado falló a nuestro favor y está responsabilizando a las empresas por su monopolio ilegal que les costó millones de dólares a los consumidores. Esta es una victoria histórica para proteger a los neoyorquinos de los monopolios perjudiciales”. Por su parte, Rob Bonta afirmó: “Estamos increíblemente orgullosos del resultado de hoy, y especialmente orgullosos de nuestra coalición compuesta tanto por estados rojos (republicanos) como azules (demócratas) que entendieron que teníamos que unirnos para proteger a nuestros consumidores, negocios y economías estatales de la conducta ilegal de Live Nation”.
