• Canacar requiere 90 mil operadores; refrigeración, electromecánica, soldadura, electricidad y transporte se encuentran entre las áreas con oportunidades laborales.
• Francisco Garduño Yáñez señaló que la capacitación para el trabajo debe responder a la demanda real del sector productivo y abrir oportunidades de empleo desde las aulas y talleres.
Ciudad Victoria, Tamaulipas.- La demanda de personal técnico especializado está abriendo oportunidades laborales incluso antes de que los estudiantes concluyan su capacitación, particularmente en áreas como refrigeración, electromecánica, electricidad, soldadura, transporte de carga y diversos oficios especializados.
Durante una reunión de seguimiento y evaluación del ITACE y los CECATI en Tamaulipas, el titular de la Dirección General de Centros de Formación para el Trabajo (DGCFT), Francisco Garduño Yáñez, señaló que algunas empresas ya buscan directamente a estudiantes para incorporarlos a sus plantillas laborales.
“En la especialidad de refrigeración, las empresas ya están invitando a los alumnos y ya se los están llevando”, afirmó.
Garduño Yáñez indicó que, de las alrededor de 521 mil personas inscritas en los distintos programas de capacitación a nivel nacional, más de 200 mil reciben ofertas u oportunidades de empleo antes de finalizar su formación, reflejo de la necesidad de contar con personal preparado para actividades técnicas y especializadas.
Entre las áreas con demanda mencionó la reparación de teléfonos celulares y computadoras, mecánica, electromecánica, electricidad, carpintería, herrería, soldadura y plomería, además de especialidades relacionadas con sectores industriales, logísticos y de servicios.
Uno de los mayores retos se encuentra en el autotransporte de carga. Garduño Yáñez informó que la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) ha planteado la necesidad de formar 90 mil operadores de servicio a nivel nacional.
“Nos está solicitando la Canacar 90 mil operadores de servicio”, señaló.
Explicó que la preparación de estos trabajadores no se limita a la conducción de tractocamiones, sino que requiere desarrollar otras competencias, entre ellas conocimientos de inglés para quienes participan en operaciones vinculadas con Estados Unidos.
La demanda, agregó, supera actualmente la capacidad de atención disponible en algunas regiones debido a que este tipo de capacitación requiere patios de maniobras, unidades de transporte, simuladores e infraestructura especializada.
En Tamaulipas, por su posición fronteriza y su actividad industrial y logística, existe un amplio potencial para fortalecer este modelo. Garduño Yáñez indicó que se analiza ampliar especialidades relacionadas con la logística portuaria, informática aplicada a las operaciones portuarias, transporte y sector maquilador, a partir de las necesidades del mercado laboral.
“Estamos en la apertura de crear nuevas especialidades de acuerdo con la demanda laboral, a fin de que obedezcan a una demanda real y no formar capacitados que no tengan cabida en el sistema productivo del país”, afirmó.
La participación de las mujeres también comienza a crecer en actividades que históricamente han tenido una presencia predominantemente masculina. El funcionario informó que actualmente existen alrededor de 100 mujeres matriculadas en la especialidad de operador de quinta rueda.
Durante el encuentro, el coordinador nacional de los Organismos Descentralizados de los Institutos de Capacitación para el Trabajo, Héctor Martínez Castuera, informó que en Tamaulipas más de 57 mil personas cursaron diferentes especialidades técnicas y que aproximadamente 65 por ciento de la matrícula está integrada por mujeres.
La reunión fue encabezada por el gobernador Américo Villarreal Anaya, quien planteó la necesidad de preparar a las nuevas generaciones frente a las oportunidades derivadas del crecimiento industrial, energético, comercial y logístico de Tamaulipas.
El reto, coincidieron las autoridades, es avanzar hacia una capacitación cada vez más vinculada con las empresas y con las vocaciones económicas de cada región, de manera que la formación técnica se traduzca directamente en oportunidades de empleo, mejores ingresos y mayor productividad.
