Por Redacción
Ciudad de Mexico, 18 de marzo de 2026.- La Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó este martes una reforma constitucional que permite la cadena perpetua, una medida impulsada por el presidente Nayib Bukele y su partido Nuevas Ideas. La modificación al artículo 27 de la Constitución, que antes prohibía expresamente este tipo de pena, fue respaldada por 61 diputados, entre oficialistas y dos legisladores de oposición. El ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro, declaró que las acciones del gobierno son “irreversibles”, aunque no precisó la fecha de entrada en vigor de la reforma.
La votación se produce en un contexto marcado por el régimen de excepción vigente en el país desde hace cuatro años, una herramienta de seguridad pública que ha sido cuestionada internacionalmente. El gobierno salvadoreño justifica la reforma como una medida necesaria para combatir la violencia de las pandillas y fortalecer la seguridad ciudadana. Sin embargo, un informe del Grupo Internacional de Expertas y Expertos (GIPES) ha vinculado las acciones del gobierno durante este régimen con posibles crímenes de lesa humanidad.
El presidente Bukele, quien no se ha pronunciado públicamente con detalles tras la aprobación, ha basado gran parte de su popularidad en una política de mano dura contra la delincuencia. La reforma constitucional representa un giro significativo en el sistema penal salvadoreño y ha reavivado el debate entre la efectividad de las medidas de seguridad y el respeto a los derechos humanos fundamentales.
Organizaciones de la sociedad civil y defensores de derechos humanos han alertado que la cadena perpetua podría aplicarse en un marco legal ya cuestionado por arbitrariedades. La oposición política en el país centroamericano, con excepción de los dos diputados que votaron a favor, ha mantenido una postura crítica, aunque las fuentes no detallan declaraciones específicas posteriores a la votación.
El camino para la implementación completa de la reforma aún requiere de trámites legales no especificados en las fuentes disponibles. La aprobación de la cadena perpetua en El Salvador se suma a una serie de cambios legislativos profundos impulsados por el gobierno de Bukele, consolidando un modelo de seguridad que prioriza las penas máximas y que continúa generando división tanto a nivel nacional como internacional.