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Por Redacción

Paraíso, 22 de marzo de 2026.- Autoridades federales y estatales, junto con Petróleos Mexicanos (Pemex), trabajan en la contención de un derrame de hidrocarburo que afecta la costa de Tabasco y Veracruz, evento sobre el cual existen versiones contradictorias respecto a su magnitud y control. Mientras la empresa estatal asegura que el incidente en el Río Seco no representa riesgo para la población y se encuentra bajo control, la Red del Corredor Arrecifal señala que el derrame carece de control y ha impactado 630 kilómetros de línea de costa.

De acuerdo con los datos reportados, hasta el momento se han recolectado 240 kilogramos de material impregnado con crudo. En la zona del incidente se han instalado barreras de contención en el Río Seco con el objetivo de prevenir la dispersión del hidrocarburo hacia la laguna Mecoacán. Las autoridades involucradas en las labores de respuesta incluyen a la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de Tabasco (Semades).

Pemex emitió un comunicado corporativo en el que indicó que el derrame está bajo control y negó que exista un riesgo para la población local. No obstante, esta afirmación contrasta con los reportes de organizaciones civiles. La Red del Corredor Arrecifal alerta sobre un impacto no evaluado en los arrecifes del Corredor Arrecifal del Suroeste del Golfo de México y sostiene que la mayoría de las playas afectadas no han recibido labores de limpieza, contradiciendo la información de la petrolera que reporta un avance del 85 por ciento en las operaciones de remediación.

El contexto de este evento ambiental se vincula con un incendio registrado previamente en la refinería Dos Bocas, ubicada en Tabasco, aunque la investigación disponible no confirma oficialmente la relación causal directa entre dicho siniestro y el derrame actual. Tampoco se ha especificado el volumen total de hidrocarburo vertido ni la fecha y hora exacta del inicio del fuga.

La información faltante incluye una evaluación completa del daño ambiental en los ecosistemas arrecifales, el número exacto de comunidades afectadas y las medidas de compensación que se implementarían para los pescadores de la zona. La divergencia entre los datos oficiales y los reportes de la sociedad civil mantiene la incertidumbre sobre la efectividad real de las medidas de contención desplegadas en la región.

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