San Isidro, 22 de abril de 2026.- Un nuevo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona comenzó este martes en los tribunales de la localidad de San Isidro. En esta oportunidad, siete trabajadores de la salud enfrentan la acusación de homicidio simple con dolo eventual.
La audiencia estuvo a cargo de los magistrados Alberto Gaig, Alejandro Horacio Lago y Alberto Ortolani. Entre los presentes se encontraban las tres hijas del exfutbolista: Dalma, Gianinna y Jana. Los acusados son cuatro médicos, dos enfermeros y un psicólogo, quienes afrontan posibles penas de entre 8 y 25 años de prisión.
El neurocirujano Leopoldo Luque es el principal acusado por la muerte del exfutbolista. Para este nuevo proceso, Luque estrenó una defensa renovada con la incorporación del abogado Roberto Rallin, quien se sumó a Francisco Oneto. “Si Diego viviera, pediría la absolución de Luque”, declaró Rallin.
Por su parte, el fiscal Patricio Ferrari llevó adelante la acusación sosteniendo que los imputados “abandonaron a su suerte a Diego Armando Maradona [1960-2020], condenándolo a la muerte”. El abogado Fernando Burlando, representante de la familia, fue más contundente al afirmar: “Diego Maradona fue asesinado”.
Este proceso sigue a la anulación del primer juicio, ocurrida el 29 de mayo de 2025, debido al mal accionar de la jueza Julieta Makintach, de quien se descubrió que participaba en un documental sobre la causa llamado ‘Justicia Divina’. Según medios locales, el nuevo juicio parece una copia del proceso que había comenzado un año atrás en los mismos tribunales.
Diego Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020, a los 60 años, tras un paro cardiorrespiratorio mientras recibía cuidados domiciliarios en una vivienda de un barrio exclusivo en la localidad bonaerense de Tigre, en las afueras de la capital argentina. La muerte fue desencadenada por un paro cardíaco y un edema pulmonar, en un cuadro clínico que incluía enfermedad renal crónica, cirrosis, insuficiencia respiratoria y del corazón, deterioro neurológico y adicciones.
