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Ciudad De México, 06 de julio de 2026.- El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) será revisado anualmente durante los próximos diez años, una decisión que brinda una señal de continuidad pero también abre un periodo de incertidumbre que podría influir en las decisiones de inversión y en el comercio agroalimentario de la región. El Gobierno de Estados Unidos decidió no extender por ahora la vigencia del tratado por otros 16 años, por lo que el acuerdo permanecerá vigente hasta 2036.

Las revisiones anuales, previstas en el Artículo 34.7, obligarán a los tres socios comerciales a mantener un diálogo permanente para resolver diferencias. Este proceso iniciará formalmente el 20 de julio en la Ciudad de México. Entre los puntos de tensión destaca la pretensión de Estados Unidos de imponer la estacionalidad en la exportación de productos agrícolas para reducir importaciones de bienes como berries y aguacates durante las temporadas de mayor producción en ese país.

México se ha opuesto siempre a la estacionalidad porque afectaría severamente sus exportaciones. Juan Carlos Anaya, director general del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), aseguró que el sector agroalimentario debe llegar a la revisión con una agenda clara que implica defender el libre comercio y rechazar medidas como la estacionalidad. “El T-MEC ha demostrado ser un acuerdo exitoso para productores, consumidores e inversionistas. Las revisiones anuales deben servir para fortalecer la competitividad de Norteamérica, no para crear nuevas barreras comerciales”, señaló Anaya.

El experto enfatizó que “la prioridad debe ser dar mayor certidumbre a las cadenas agroalimentarias y consolidar a la región como el bloque más competitivo del mundo” y advirtió: “Con los alimentos no se debe jugar. México debe defen”. La importancia del acuerdo radica en que cerca del 85% de las exportaciones agroalimentarias de México tienen como destino Estados Unidos y Canadá.

En 2025, México exportó 44,633 millones de dólares en productos agroalimentarios, de los cuales el 40.5% fueron productos hortofrutícolas, mientras que importó 30,426 millones de dólares, siendo el 35.9% granos y oleaginosas. La balanza agropecuaria del país registra un superávit de 14,207 mil millones de dólares. No obstante, México depende de Estados Unidos para el suministro de granos, oleaginosas, carne de cerdo, pollo, productos lácteos e insumos estratégicos.

Ante este escenario, Oscar del Cueto, presidente de la American Chamber México (AMCHAM), informó que la próxima semana viajará a Washington una nueva delegación empresarial para alzar la voz sobre los beneficios del T-MEC.

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