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Ciudad De México, 30 de junio de 2026.- Un informe del Observatorio de Diversidad en los Medios Audiovisuales (ODA), realizado con la colaboración del Instituto de la Juventud (Injuve), concluye que las ficciones construyen un imaginario que simplifica la diversidad de la juventud y deja fuera algunas de sus principales preocupaciones. El documento, titulado ‘La representación de las juventudes en el audiovisual español’, fue presentado este lunes en el Ministerio de Juventud e Infancia.

El análisis abarcó 590 personajes jóvenes pertenecientes a 102 películas y 79 temporadas de 78 series de ficción estrenadas en 2024. Los resultados indican que uno de cada tres personajes del cine y las series españolas es joven, cifra que contrasta con el grupo real, el cual representa en torno al 16,5% de la población. El informe subraya que esta presencia elevada en pantalla desaprovecha la oportunidad de ofrecer un retrato más completo de este sector.

Según el estudio, cuestiones como la emancipación o la salud mental aparecen de forma limitada o secundaria frente a tramas centradas en el deporte o las relaciones sexoafectivas. Mientras que solo el 15% de los jóvenes vive independizado y la edad media de emancipación supera los 30 años, y más de la mitad declaró haber tenido problemas de salud mental en el último año, estas realidades apenas tienen cabida en las historias debido a la precariedad laboral y los bajos salarios que marcan al grupo.

La investigación destaca que la clase social es uno de los ejes más determinantes en la vida de la juventud, pero también uno de los menos desarrollados en el audiovisual. Cuando aparecen realidades como la precariedad, lo hacen de forma puntual o desde relatos estereotipados, lo que contribuye a desmaterializar las condiciones de vida de los jóvenes. Como ejemplo se menciona al personaje de Sara en la película ‘Al otro barrio’, cuya trama gira en torno a la vergüenza de clase y el desclasamiento.

Pese a la diversidad real de las juventudes en España, donde un 18,5% son personas de origen extranjero, un 27,3% tiene al menos un progenitor migrante y un 14,9% se identifica como LGTBIQ+, las producciones siguen construyendo un imaginario homogéneo y normativo. El informe concluye que estas realidades apenas se trasladan con complejidad a las pantallas.

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