Berlin, 10 de junio de 2026.- Alemania y Francia abandonaron finalmente el desarrollo conjunto de un caza de combate de sexta generación en el marco del programa FCAS. El fracaso del proyecto fue dado a conocer el lunes, un día antes de las declaraciones oficiales del ministro de Defensa alemán.
Boris Pistorius lamentó la decisión y atribuyó el colapso principalmente a conflictos entre las compañías involucradas. “Se debió sobre todo a tensiones, por así decirlo, entre las dos grandes industrias”, afirmó el funcionario.
El proyecto, concebido como una iniciativa europea ambiciosa y de gran envergadura con un costo estimado de 100.000 millones de euros, debía ver la luz en la década de 2040. Sin embargo, Pistorius señaló que la iniciativa “se ha estrellado contra la realidad” y aseguró que, “con lo que sabemos hoy, ya no pondríamos en marcha este proyecto tal y como se hizo en su momento”.
Tanto el canciller alemán Friedrich Merz como el ministro Pistorius mantuvieron conversaciones intensas, bilaterales y multilaterales con Dassault y Airbus para salvar la iniciativa. El presidente francés, Emmanuel Macron, también intervino, pero hubo obstáculos decisivos que no se pudieron superar o que la industria no quiso superar.
Pistorius reflexionó sobre el impacto diplomático del fallo: “Cada proyecto franco-alemán que no tiene éxito es uno que no me gusta, porque sé lo importante que es la cooperación franco-alemana en Europa”. Como lección para el futuro, indicó que los nuevos proyectos de grandes estructuras necesitan “una estructura clara de consorcio industrial, similar a la de Airbus”.
A pesar del cierre del programa conjunto, el ministro alemán espera que haya veracidad en las informaciones que apuntan a que Airbus y otras empresas quieren unirse para presentar una propuesta al Gobierno alemán sobre cómo fabricar un avión propio, posiblemente con componentes europeos.
