Ciudad de Mexico, 08 de junio de 2026.- El primer ministro armenio, Nikol Pashinián, ha logrado renovar su mandato después de que su partido, el proeuropeo Contrato Civil, obtuviera el 49,8% de los votos en las elecciones parlamentarias celebradas este domingo. Con el 100% de los votos escrutados, Pashinián confirmó su victoria electoral, aunque registró un retroceso respecto a los comicios de 2021, cuando alcanzó el 54% de los sufragios.
La votación llega después de meses de deterioro en las relaciones entre Armenia y Rusia, en un país de 2,9 millones de habitantes que continúa afrontando las consecuencias de la pérdida de Nagorno Karabaj, las tensiones fronterizas con Azerbaiyán y el acercamiento a Turquía. Estos son los primeros comicios celebrados tras el conflicto con Azerbaiyán, cuya escalada más reciente ocurrió en 2023, cuando los armenios perdieron el territorio de Nagorno Karabaj frente al país vecino con el que mantienen enfrentamientos intermitentes desde finales de la década de 1980.
La campaña estuvo marcada por denuncias de interferencias políticas, investigaciones judiciales y detenciones. Apenas dos días antes de la votación, la Comisión Electoral Central rechazó una petición impulsada por el Partido Republicano para excluir de la contienda a la coalición opositora Armenia Fuerte. Los comicios se caracterizaron por una elevada participación, denuncias de irregularidades y un pulso político entre el Gobierno y una oposición prorrusa.
Los tres principales grupos opositores prorrusos suman conjuntamente el 37% de las papeletas y entrarán en el Parlamento junto a Contrato Civil. La coalición Armenia Fuerte, encabezada por el multimillonario ruso-armenio Samvel Karapetyan, se consolidó como la principal fuerza de oposición con el 23,29% de los votos. Le siguen la Alianza Armenia, vinculada al expresidente Robert Kocharián, y Armenia Próspera, liderada por Gagik Tsarukyan. Varias formaciones arrebataron recientemente la alcaldía de Gyumri, la segunda ciudad más grande del país, al partido gubernamental.
Cuando apenas se había contabilizado alrededor del 10% de los votos, el primer ministro compareció ante los medios para celebrar lo que definió como una “victoria histórica que garantizará la eternidad y el desarrollo de Armenia”. Sin embargo, Karapetyan, el principal opositor, acusó al Gobierno de manipular la votación.
Pashinián no logró la mayoría de dos tercios en el Parlamento necesaria para convocar el referéndum constitucional exigido por Azerbaiyán como parte del acuerdo de paz.
