Lancaster, 15 de abril de 2026.- Las autoridades estadounidenses han detenido este martes a cuatro miembros de Los Salazar, una poderosa familia vinculada al Cartel de Sinaloa, en las ciudades de Lancaster y Hesperia, California. Los capturados, uno de ellos con nacionalidad estadounidense, están imputados por tráfico de drogas y posesión ilegal de armas, delitos que podrían condenarlos a entre 10 años de cárcel y la cadena perpetua.
El Ministerio Público estadounidense ha asegurado que esperan la primera comparecencia de los arrestados en la tarde de este martes en el Tribunal de Distrito centro de Los Ángeles. Las detenciones en Lancaster corresponden a José Luis Salazar-Cruz, alias El Oso, de 44 años; Alfonso Salazar, El Pirata, de 46 años y hermano del anterior; y José Manuel Salazar, Lil Oso, de 22 años, hijo de El Oso y el único con nacionalidad estadounidense. Por su parte, Jorge Humberto Salazar, alias Sharky, de 43 años, fue capturado en Hesperia.
La acusación federal señala que entre febrero de 2024 y diciembre de 2025, Salazar-Cruz utilizó aplicaciones de mensajería y llamadas telefónicas para coordinar ventas de narcóticos, como fentanilo y metanfetamina, además de armas de fuego obtenidas del Cartel de Sinaloa. Sobre el resto de los acusados pesa la posible actuación como intermediarios en esas ventas.
Según recoge el Ministerio Público, Salazar-Cruz vendió casi medio kilo de metanfetamina y aproximadamente 320 gramos de fentanilo en enero de 2025. Posteriormente, en julio del mismo año, vendió cerca de 1,2 kilogramos de metanfetamina. En mayo de 2025, revelaron a un comprador que el suministro de drogas provenía de remolques llegados desde Tijuana y Mexicali, dos ciudades fronterizas de Baja California.
Las autoridades continúan en la búsqueda de un quinto señalado, José Ángel López Paniagua, de 23 años. De acuerdo con la investigación, Paniagua tenía como proveedores a miembros del Cartel de Sinaloa y después proporcionaba las sustancias a Salazar-Cruz.
