0d2c4f75a0654a8aa742b5d026b136a9

Por Redacción

Municipio De Los Reyes La Paz, Estado De México., 15 de marzo de 2026.- Dos ataques armados separados, ocurridos con menos de 48 horas de diferencia en Guanajuato y el Estado de México, cobraron la vida de cinco personas, entre ellas dos menores de edad, evidenciando una escalada de violencia que afecta a la población civil. En Pénjamo, Guanajuato, un niño de aproximadamente 3 años, junto a dos adultos, fue asesinado la noche del 14 de marzo cuando se encontraban conviviendo afuera de una vivienda. Un día antes, en Los Reyes La Paz, una mujer de 32 años y su hijo de 11 años fueron ejecutados, mientras su hija de 15 años resultó gravemente herida, en un hecho que inició como un intento de robo.

El primer ataque ocurrió en la colonia Lázaro Cárdenas de Pénjamo, donde sujetos armados no identificados dispararon contra un grupo de personas que socializaba en el exterior de una casa. Las autoridades locales reportaron tres víctimas mortales: dos hombres adultos y el menor de tres años. Tras el ataque, elementos del Ejército, la Policía Estatal y peritos acordonaron la zona para iniciar las indagatorias. El gobierno municipal de Pénjamo emitió un comunicado condenando los hechos, aunque no ofreció detalles sobre posibles móviles o sospechosos.

En un caso aparentemente no relacionado pero igualmente trágico, la violencia se repitió la noche del 13 de marzo en el municipio mexiquense de Los Reyes La Paz. De acuerdo con los primeros reportes, una familia que caminaba por la calle fue interceptada por sujetos que intentaron asaltarlos. La situación derivó en un ataque a tiros que acabó con la vida de la madre y su hijo de 11 años. La adolescente de 15 años, herida de gravedad, fue trasladada a un hospital para recibir atención médica. Las autoridades estatales también acordonaron la escena del crimen para realizar las diligencias correspondientes.

Hasta el momento, las fiscalías de Guanajuato y del Estado de México no han proporcionado información sobre avances sustanciales en ninguna de las dos investigaciones. Tampoco se han revelado las identidades completas de las víctimas, ni se ha informado sobre la detención de algún presunto responsable. La falta de datos sobre los motivos específicos y la identidad de los agresores mantiene en la incertidumbre a las comunidades afectadas.

Estos dos episodios consecutivos subrayan el clima de inseguridad que prevalece en diversas regiones del país, donde la violencia armada frecuentemente traspasa los límites del conflicto delictivo y alcanza a familias y menores de edad. La ocurrencia de hechos con características similares en dos entidades distintas en un lapso tan breve reactiva el debate sobre las estrategias de seguridad pública y la protección de la población civil ante la acción de grupos criminales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *