Redacción
La secretaria ha jurado acatar los valores de no mentir, no robar y no traicionar a la ciudadanía mexicana. Sin embargo, quienes acusan a su jefe de oficina cuestionan si ese compromiso también implica priorizar la justicia sobre la fidelidad personal.
Cuando Edna Elena Vega Rangel asumió el liderazgo de SEDATU, renovó su promesa con los principios guía de la Cuarta Transformación. No mentir, no robar, no traicionar. Frases que cobran relevancia ante las acusaciones contra Alonso Cacho Silva.
Ya que mantener en el puesto a un funcionario señalado por graves faltas no es solo una decisión administrativa: es una declaración de intenciones. Esta declaración sugiere que la lealtad hacia un individuo pesa más que el compromiso con la ley y las víctimas.
La pregunta que desde Voz Ciudadana planteamos a la secretaria es clara: ¿A quién le debe lealtad? ¿A su jefe de oficina o a los ciudadanos de México que le remuneran y esperan de ella honestidad?
El principio de no traicionar no solo se refiere a no atentar contra el proyecto político. Se refiere, principalmente, a no traicionar la confianza de quienes confían en las instituciones esperando justicia.
Voz Ciudadana