Por Redacción
Bhote Koshi, 29 de agosto de 2026.- El balance oficial y provisional de muertos en Nepal por el alud ocurrido el miércoles subió a 675, según un nuevo reporte facilitado este sábado por la autoridad de gestión de desastres, cifra que representa un aumento respecto al conteo anterior de 633 fallecidos. Por su parte, las autoridades de China informaron de siete muertos en la región del Tíbet, específicamente en el condado de Gyirong, lo que eleva el total de víctimas fatales entre ambos países a 682 personas, aunque otras fuentes sitúan la suma en 676.
El número de desaparecidos se ha elevado a casi 3 mil, de acuerdo con las cifras oficiales de Nepal y China. Entre los afectados se encuentran turistas extranjeros; la Junta de Turismo de Nepal (NTB) detalló que 184 visitantes han sido rescatados con vida, mientras que 420 continúan desaparecidos. Entre los rescatados este sábado se identificó a dos ciudadanos españoles.
La mayor parte de los cuerpos recuperados en territorio nepalí, que algunas fuentes fijan en 669, se localizan en los distritos del sur de Chitwan, con 248 hallazgos, y Nawalparasi Este, con 158. La saturación de las morgues y el rápido deterioro de los cadáveres recuperados en los ríos ha obligado a las autoridades locales, como en el distrito de Nawalparasi Este, a iniciar la toma masiva de muestras de ADN antes de proceder a sepultar los cuerpos no identificados o irreconocibles en zonas forestales comunitarias.
Kawan Koirala, miembro del Equipo de Respuesta a Desastres de Nepal, explicó que las labores de búsqueda avanzan con dificultad debido a las condiciones del terreno. “La gente quiere recuperar los cuerpos de sus familiares, vivos o muertos, pero no podemos encontrarlos (…) pueden ver el barro”, señaló. Koirala añadió que la situación es traumática incluso para los equipos de rescate: “También es muy traumático para mí. Es la primera vez que veo algo así. Hay barro por todas partes. Antes habíamos tenido inundaciones en Nepal, pero no como esta”.
Existen reportes que indican la posibilidad de que haya fallecidos arrastrados río abajo hasta lugares tan distantes como India. Ante la magnitud del desastre, el Gobierno nepalí ha solicitado asistencia internacional en materia forense y de conservación de cadáveres, así como el despliegue de equipos técnicos para intentar rescatar a centenares de trabajadores que se teme estén atrapados en túneles anegados de las centrales hidroeléctricas de la cuenca.
