Río De Janeiro, 29 de mayo de 2026.- José Luis Haile, un ciudadano argentino de 67 años, fue detenido por injuria racial en un supermercado cercano a la playa de Copacabana. El acusado quedó en prisión preventiva tras proferir el insulto ‘negra puta’ contra Samara de Lima, una mujer brasileña que trabaja haciendo la compra para terceros a través de una aplicación y que le precedía en la cola.
La discusión se originó debido al retraso de la cajera en empezar a cobrar. Ante los hechos, un segundo argentino que presenció la escena decidió intervenir y llamó a la Guardia Municipal. “Al principio pensé que era una tontería”, declaró el testigo, pero agregó: “Pero al ver que el tipo racista la mandó callar y la insultó vi que era serio. Decidí intervenir”.
El testigo, quien se identificó como mestizo, explicó su motivación: “Soy mestizo y allí, en la Argentina, también sufrimos racismo. Pero allí no hay ley [que lo castigue]”. Asimismo, señaló: “Desgraciadamente, aún existe este tipo de gente, pero tenemos que reaccionar con mano firme. Si no esto no acaba”. Por su parte, la víctima, Samara de Lima, afirmó: “Lo llamé cobarde porque susurró al proferir el insulto racista”.
Este suceso marca el segundo incidente racista protagonizado por argentinos en Brasil que trasciende en las últimas semanas. En enero, la turista Agostina Páez fue detenida tras proferir insultos racistas contra tres camareros. Páez estuvo dos meses en arresto domiciliario con tobillera y, tras un juicio donde la Fiscalía rebajó la petición de pena de 15 años a 5, depositó una caución de 20.000 dólares que permitió al juez autorizar su regreso a su país.
Días después del retorno de Páez, su padre imitó los gestos racistas de su hija en un bar en un nuevo video viral. Según datos registrados, Brasil contabilizó unas 8.500 denuncias por insultos racistas durante 2025.
