Pensilvania, 15 de abril de 2026.- Un rollo de película de 45 segundos dirigido por Georges Méliès fue hallado en un baúl olvidado durante generaciones. La cinta, titulada ‘Gugusse y el autómata’ y filmada en 1897, fue descubierta por Bill McFarland, un profesor retirado de 76 años y bisnieto de un proyeccionista en esta región.

El baúl permaneció cerrado durante un siglo, pasando de un ático a un granero y finalmente a un garaje. McFarland admitió que las películas estaban “bastante buenas para ir a la basura. No tenía idea de lo que eran o cómo proyectarlas”. Inicialmente, el descubridor ofreció el material a un museo y posteriormente intentó venderlo a un anticuario.

La venta no se concretó porque el anticuario rechazó la compra debido al peligro que representaban las cintas viejas, las cuales contienen una alta cantidad de nitrato altamente inflamable. Ante esto, en el verano pasado, McFarland llevó las películas al Centro Nacional de Conservación Audiovisual de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos, ubicado en Culpeper, Virginia.

George Willeman, encargado de la sección de películas con base en nitrato de la Biblioteca del Congreso, indicó que la cinta encontrada es quizás una copia de tercera generación de la original. Willeman señaló que las películas de Méliès fueron copiadas frecuentemente, lo que convirtió al director en “uno de los primeros cineastas enfrentados a la piratería”.

‘Gugusse y el autómata’ figura en el catálogo de Méliès, pero nunca se había proyectado. En la película, Méliès interpreta a un mago que acciona la manivela de un autómata que lo golpea en la cabeza con un bastón. Jason Evans Groth, curador de imágenes animadas de la Biblioteca del Congreso, comentó: “Esos planos son de una gran precisión para un filme tan antiguo, y las bromas son atemporales”.

El bisabuelo de McFarland se llamaba William DeLyle Frisbee y nació en 1860 en Pensilvania. Méliès, quien asistió a la primera exhibición cinematográfica organizada por los hermanos Lumière en París en 1895, filmó ‘El viaje a la Luna’ en 1902 y realizó su última película en 1913. Se sabe que el director habría destruido un centenar de negativos cuya película fundida sirvió para fabricar botas durante la Primera Guerra Mundial.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *