Por Redacción
Ciudad de Mexico, 16 de marzo de 2026.- Los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmaron este lunes la existencia de conversaciones bilaterales para alcanzar un acuerdo, en medio de un contexto marcado por el bloqueo petrolero estadounidense a la isla y las amenazas de Trump de que el gobierno cubano “caerá muy pronto”. El mandatario norteamericano declaró que Cuba “también quiere llegar a un acuerdo, y creo que muy pronto llegaremos a un acuerdo o haremos lo que sea necesario”, aunque aclaró que su administración prioriza tratar primero el conflicto con Irán.
Por su parte, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, confirmó que su gobierno dialoga con Estados Unidos para “buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias entre ambos Gobiernos”. Estas declaraciones representan un giro significativo en la postura pública de La Habana, que previamente había negado la existencia de estos contactos, según reportes anteriores.
El exembajador de México en Cuba, Ricardo Pascoe Pierce, ofreció un análisis sobre el posible alcance de estas negociaciones. “Creo que están discutiendo el futuro de la revolución cubana”, señaló el analista, sugiriendo que las pláticas podrían involucrar cambios profundos en el modelo político y económico de la isla caribeña, que ha estado bajo un sistema socialista desde 1959.
El contexto de estas conversaciones está marcado por las tensiones recientes. Estados Unidos estableció un bloqueo petrolero sobre Cuba desde enero, cortando los suministros de petróleo venezolano que eran vitales para la economía de la isla. Trump ha manifestado en ocasiones anteriores su intención de tomar control de Cuba “amistosamente” o de manera hostil si fuera necesario.
La priorización de Irán por parte de Trump añade un elemento de incertidumbre sobre la celeridad de las negociaciones con Cuba. El presidente estadounidense afirmó que “estamos hablando con Cuba, pero vamos a tratar con Irán antes que con Cuba”, lo que sugiere que el proceso con la isla podría quedar supeditado a la evolución del conflicto en Medio Oriente.
Estas conversaciones ocurren en un momento de particular vulnerabilidad para Cuba, que enfrenta una severa crisis económica agravada por el bloqueo energético. La confirmación del diálogo por ambas partes indica una posible búsqueda de salidas negociadas a una confrontación que se ha intensificado en los últimos meses.